Martes, 7 of Septiembre of 2010

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¿Ser o no Ser? Hakuna Matata es la respuesta

Gracias a un post de Ciudadano Pop, nos acordamos que uno de los mayores defensores de los derechos de autor es el plagero de Disney, decidimos hablar un poco sobre una película con la que mucha gente simpatizó allá por el 1994. El Rey León fue una de las más taquilleras de las que realizó  Disney antes de la llegada de la animación computarizada. Gracias a Simba, protagonista de esta película, los estudios Disney se recobraron tanto económica como “creativamente” . Pero luego del estreno hubo muchas acusaciones de plagio; para ser màs exactos, “Kimba the white Lion” tenía muchas “similitudes” con Simba del  “Rey León”.

Para variar la compañia de la rata Mickey negó comunicando “que nunca en la historia de la vida de todos los que trabajan en Disney habian escuchado de Kimba, famoso del mundo de la animación japonesa” (o algo asi)
Este leoncito se creó gracias a Osamu Tezuka (creador de Astroboy). Según la Wiki, el proyecto se concibió como un remake de las historias de Kimba, el León Blanco. La historia es esta: un león que luego de ser criado por humanos regresa a la selva para darle al resto de animales paz y cuidado. Podríamos aumentar más hechos pero la historia con la versión de Disney por ahora es diferente, pero en la Quinta Dimensión hacen un mejor análisis y lo más resaltante son estas imagenes de los personajes de ambas obras:


Tenemos al sabio


Scarface, o un león con una cicatriz idéntica.


Asco de copia

Entre los muchos videos que se han hecho sobre este plagio (como el de los “Simpsons ) , tenemos el video de Rotten Tomatoes :


En cuento a la historia, si bien es distinta podemos decir que Disney al no seguir con la trama decide plagiar al Teatro Isabellino: Willian Shakespeare y su Hamlet. Como no somos expertos en el teatro renacentista inglés, diremos que el drama trata de la venganza de Hamlet (Simba) contra el asesino de su padre , su tio Claudio (Scar) luego de un exilio forzado (Hakuna Matata) para luego regresar, ya que su tio se apoderó de todo el reino (y todas las hembritas) . El fantasma de su padre, el rey Hamlet, le pide que concrete su venganza (como Mufasa en las nubes de la noche). Incluso acto por acto la “originalidad” de Disney copió al buen Shakespeare. Triste y lo peor es que ellos incluso hacen juicios por el uso de los Trailers de sus películas. Imagínense que ellos podrían llegar al nido y meterle juicio a las profesoras por pintar la casita con sus personajes. Conchudos

HuérfanoSimba pierde a Mufasa, y se cría sin Sarabi


Street Chavo

Hace unos días disfrutamos de la genial combinación del Chavo del 8 con System of a Down y ver cómo la vecindad se transformó en una banda de rock. Ahora le toca a Streeth Fighter ser parte de la vecindad. Si bien en esta página, la música siempre sale como un tema principal, la creación y modificación de contenidos no sólo se limita a esta. La literatura, cómic y en general, cualquier creación como el software es material de remezcla. Tenemos harta mecha con esta idea que se generó en Brasil, un país que lleva la batuta en derechos digitales.

Una cosa más, ¿se acuerdan Uds. de los juegos de SuperNintendo de fútbol tipo Desentralizado, incluso colocaban vedettes no? ¿Lo siguen haciendo ahora? Bueno, los peruanos siempre le ponemos lo nuestro a todo. Es lo bonito del juego


El mejor Dj: Mix Master Mike

Mix Master Mike Scratching, conocido como el DJ de los BeastieBoys, es para algunos el mejor Dj en el arte del Scratch. Ganó cuatro veces seguidas el DMC World Championships, aparte de inventar tecnicas en el Scratching.

Scratching es el acto de rayar los discos. Usualmente los Dj´s tiene sus propias remezclas para saber que “rayar” como también cogen parte de otras canciones. Como sucede con el mashup, vemos como se modifica la obra original para crear una nueva. Este ejemplo es el mejor de todos:

La escena que vimos forma parte de “Scratch“, un documental sobre la cultura Hip-hop


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¿Que tiene que ver la remezcla conmigo?

Cuando trato de acordarme la primera vez que compré música para mi solito, para escuchar de verdad escuchar, tratar de entender, profundizar, etc. etc. etc. No puedo sacarme de la mente la imagen de un cassette mal grabado con carátula fotocopiada en blanco y negro de Sui Generis (lo sé, lo sé, mi burro ochentero latinoamericano del Perú, disculpen la tristeza), no fue un disco de vinil (como los miles de la colección de mi Papá) tampoco fue un cassette original (come on, donde se podía comprar eso?) sino un tiernito y pobretón pedazo de nostalgia latina que compré en la esquina de mi colegio clasemediero cualquiera.

En ese acto se cablearon en mi cerebro los componentes de todos mis conflictos actuales sobre el derecho a copia:

  1. Quiero que mis ídolos vivan de hacer música pero no puedo pagar más de 5 soles por 20 canciones.
    ¿Cuanto debe costar una canción?, ¿Cuantas veces puedo reproducir una canción por la que he pagado?, ¿Se puede vivir de hacer arte? la verdad es que quien sabe, lo que si se sabe es que el acceso a la cultura es sin lugar a dudas un derecho humano básico porque es lo que nos hace ser verdaderamente parte de una sociedad. Cuando yo digo Sui Generis sé que por lo menos a unos cuantos de ustedes amigos lectores se les escapa un suspiro, una lágrima, una risa o un poco de vómito dentro de la boca, esto quiere decir que todos compartimos un referente que sabemos de lo que estamos hablando y que podemos por tanto hablar de ello e iniciar un proceso llamado “conversación” en el que nos podemos encontrar y crecer juntos. Si yo no hubiera podido tener acceso a ese material discográfico no hubiera tenido los mismos amigos, los mismos gustos, no hubiera construido mi identidad de la misma manera y finalmente sería otro.
  2. Quiero que todo el mundo pueda escuchar estas canciones y les cambie la vida como a mi pero no quiero que cualquiera pueda destrozar la música con versiones faltosas
    Que levante la mano quien no ha tratado de alcanzar la nota que solo Whitney Houston puede alcanzar en “IIIIIIaaaIIII will always love youuuUUUUuuu” y se ha dado cuenta que no nació para el canto. Es horrible ver o escuchar como tus obras favoritas son destruidas por engendros sin el menor sentido del oído. Lo paradójico es que por cada engendro que “reproduce” (en su equipo, silbando, dizque cantando, haciendo un video de youtube, etc.) alguien más “accede” a la obra, por tanto la obra es más difundida y llega a más gente, lo que hace que más personas puedan llegar a comprarla o volverse fan. Una gran obra impulsa e inspira el deseo de ser apropiada por quien la escucha, uno quiere aprender a tocarla, a reproducirla para así nunca perderla. Memorizas diálogos de películas o tonadas para no tener que depender de un soporte físico para poder disfrutarla y cuando lo logras, cuando puedes reproducirla fielmente o a tu manera o como te gustaría que hubiera sonado o lo mejor que tus pulmones te dan ¿A quien le pertenece ahora la obra?
  3. Quiero que surjan nuevos ídolos que nos vuelvan a cambiar la vida pero nadie puede saber que querrán usar estos nuevos genios como materia prima para sus nuevas obras maestras
    Esta es quizá la más difícil de las tres porque el arte y la cultura están en constante proceso de cambio y apropiación en tanto las leyes y el mercado están en un constante proceso de consolidación y monetización. Mañana va a aparecer alguien que haga música a partir de videos de youtube, oh no perdón eso ya pasó, o un grupo musical que solo exista en second life o un hit del verano basado en algoritmos genéticos, solo dios (y las disqueras se creen dios) sabe con que va a salir mañana el intelecto humano para cambiarlo todo otra vez. Lo que si es seguro que lo que venga se basará en el pasado, sea con una cita muy sutil, un loop o cogiendo la canción igualita y solo cambiándole una palabra. Lo que si sabemos es que no hay cultura del futuro que no utilice los elementos que dejaron los que estuvieron antes que ellos para producir crear nuevas piezas de cultura que otros usarán en un continuo corpus cultural.

Valoración, difusión y apropiación de elementos culturales son tres grandes temas que ningún ser humano puede dejar de sentir como suyo, como un derecho fundamental y que están actualmente en debate permanente.

Para cerrar solo un ejemplo de la pensada que se le está dando en el mundo a estos temas

Pueden ver la película completa en www.nfb.ca/rip o saber más sobre el proyecto en http://www.ripremix.com/